El espíritu del bosque más famoso del mundo guarda más secretos de lo que parece.
- Totoro y Grave of the Fireflies se estrenaron el mismo día. El 16 de abril de 1988, Studio Ghibli lanzó simultáneamente sus dos películas más emblemáticas del año: la melancólica historia de guerra de Takahata y el cuento de espíritus de Miyazaki. Los distribuidores japoneses dudaban de que una sola película llenara las salas. Decidieron que dos juntas lo lograrían. Tenían razón, aunque de maneras muy distintas.
- Totoro fue creado en una tarde. Miyazaki dibujó al espíritu del bosque de manera casi improvisada mientras buscaba la identidad visual de la película. El diseño apenas cambió entre ese primer boceto y la versión final en pantalla.
- Las dos niñas protagonistas comparten nombre con las hijas reales de Miyazaki. Satsuki y Mei son los nombres japoneses de los meses de mayo: Satsuki es el quinto mes del calendario antiguo, Mei viene de ‘May’ en inglés. Pero también son los nombres de las hijas del director, un detalle que convierte a la película en algo profundamente personal.
- El Catobús no tiene ninguna explicación. Miyazaki se negó sistemáticamente a justificar la existencia del Catobús dentro de la lógica de la película. ‘Los niños no necesitan que les expliques por qué existe un gato que también es un autobús’, declaró. ‘Lo aceptan de inmediato porque tiene sentido emocional.’ Es probablemente la declaración más precisa sobre su filosofía creativa.
- El silencio de Totoro es intencional. El espíritu apenas emite sonidos que se aproximen al lenguaje. Miyazaki quería que fuera una presencia, no un personaje con motivaciones explicadas. Todo lo que Totoro comunica lo hace con el cuerpo, los ojos y ese rugido que suena más a ronroneo que a amenaza.
- La película fue un fracaso comercial en su estreno. Mi Vecino Totoro no recuperó su inversión en taquilla japonesa durante su primera exhibición. Fue el merchandising —especialmente el peluche de Totoro— lo que salvó financieramente al estudio y convirtió al personaje en el símbolo de Ghibli que es hoy.
- El árbol del camphor existe. Miyazaki se inspiró en un camphor tree real en la prefectura de Okayama para el árbol gigante donde vive Totoro. El árbol tiene más de mil años y sigue en pie.
- No hay ningún villano en toda la película. Mi Vecino Totoro es una de las pocas películas de aventura o fantasía infantil que no tiene ningún antagonista, ninguna amenaza real, ningún conflicto que resolver mediante confrontación. La única tensión real es la enfermedad de la madre, y Miyazaki la maneja con una delicadeza que evita el melodrama sin restarle peso emocional.
- Totoro aparece en todas las películas de Ghibli. El estudio esconde una figura o referencia a Totoro en cada una de sus producciones como firma colectiva. Encontrarlos se ha convertido en un juego para los fanáticos más atentos.
- La película cambió para siempre el concepto de ‘película familiar’. Mi Vecino Totoro demostró que el cine para niños no necesita subestimar a su audiencia ni sobreexplicar sus metáforas. Esa lección sigue siendo la más difícil de aprender en la industria, y la que Studio Ghibli ha enseñado con más consistencia que cualquier otro estudio del mundo.





